Saltar al contenido

Recursos para aprender arqueología

En esta sección encontrarás una recopilación de recursos de todo tipo para aprender arqueología desde tu propia casa.

Desde libros hasta podcasts, pasando por programas de televisión o canales de youtube relacionados con los arqueólogos.

Pero antes de facilitarte este contenido, es conveniente que te hagas una serie de preguntas acerca de todo lo que implica introducirse en la profesión de arqueólogo.

¿Qué saber antes de estudiar arqueología?

Lo primero que deberías plantearte antes de estudiar arqueología en la universidad es por qué quieres hacer tal cosa y cuál es tu situación personal, ya que pueden darse diferentes escenarios:

  • Un estudiante que termina bachillerato y quiere encaminar su carrera profesional hacia el conocimiento de la Antigüedad estudiando un Grado en Historia o alguno de los pocos Grados en Arqueología que existen.
  • Un licenciado o graduado en Historia que ya ha tenido asignaturas de arqueología a lo largo de la carrera, ya sabe que le gusta esa rama y se ha decidido a cursar un Máster de Arqueología con la intención de doctorarse.
  • Un profesional que trabaja de otra cosa, pero al que siempre le ha gustado conocer el pasado y quiere desarrollarse intelectualmente estudiando cursos online de arqueología, pero sin la presión de tener que ganarse la vida con ello.

En función de cuál sea tu caso, en esta web te recomendaremos que completes estudios universitarios de Grado o Máster, o quizá la universidad no sea lo más adecuado para ti.

Si pretendes ser arqueólogo profesional algún día, tendrás que dedicar muchos años antes de poder ejercer, quizá incluso realizar un doctorado. Pero si únicamente te lo tomas como hobby, no será necesario y podrás ir a tu ritmo.

¿Qué aprendemos los arqueólogos?

Ya sea en cursos privados o en universidades oficiales, los arqueólogos aprendemos a interpretar cómo vivían las civilizaciones pasadas a través del estudio de su cultura material.

Es decir, que al estudiar épocas históricas tan arcaicas, donde no se ha conservado documentación escrita, el arqueólogo debe ser capaz de deducir cómo era la cultura de un pueblo a partir de los objetos que se han hallado.

Por tanto, la arqueología se centraría en investigar el periodo prehistórico, que abarca desde el Paleolítico hasta la invención de la escritura, aunque no es incompatible aplicar métodos arqueológicos a etapas contemporáneas.

En definitiva, los arqueólogos aprendemos sobre los griegos y los romanos, pero también sobre los egipcios, los etruscos, los persas, los mayas, los vikingos o cualquier sociedad antigua.

¿Qué conocimientos debe tener un arqueólogo?

Existen arqueólogos muy preparados que tras muchos años ejerciendo se han convertido en especialistas en ciertos temas.

Pero un profesional de la arqueología debe saber un mínimo sobre un conjunto de disciplinas directamente relacionadas con su trabajo, las cuales mencionamos a continuación.

Historia

Así como no necesariamente todo historiador debe ser un experto en arqueología, todo buen arqueólogo sí debe ser un gran historiador.

La mayoría de arqueólogos profesionales son licenciados en historia, en parte porque antes no existía el Grado en Arqueología, pero también porque son amantes de la historia que finalmente se han especializado en lo antiguo.

Por eso, podríamos considerar que el primer conocimiento que debe tener un arqueólogo es saber de Historia y a partir de ese cimiento base se construye todo lo demás.

Geología, arqueometría y estratgrafía

Un arqueólogo no necesita graduarse en la carrera de Geología, pero sí es imprescindible que tenga una base en la materia.

Para llevar a cabo las labores de prospección y excavación en arqueología de campo, el profesional debe conocer técnicas de estratigrafía, es decir, procedimientos para poder diferenciar los estratos de la tierra y establecer su datación.

Hasta tal punto existe una interrelación y dependencia de estas dos ramas, que ya en el siglo XIX surgió la Geoarqueología como disciplina propia encargada de realizar análisis arqueométricos.

Y es que al final, la arqueometría no es más que la aplicación de métodos científicos procedentes de la geología y las ciencias de la tierra al campo arqueológico.

Geografía y cartografía

Otro de los conocimientos clave en la arqueología es dominar la lectura de mapas cartográficos y poder discriminar dónde se encontraban los territorios de los pueblos de la Antigüedad.

Tanto es así, que incluso existe toda una subdisciplina llamada arqueogeografía que se ocupa justamente de esto, la relación entre las civilizaciones y el espacio físico que ocuparon.

Para ello, hoy en día cada vez más se sirve de las nuevas tecnologías de cartografía digital, como el Sistema de Información Geográfica (GIS) o los modelos digitales del terreno (DEM), lo cual nos lleva al siguiente punto.

Informática y 3D

No es ninguna sorpresa que vivimos en un mundo interconectado, donde Internet y las redes sociales dominan nuestra vida personal y cada vez más también nuestra actividad laboral.

Pese a estudiar el mundo antiguo, la arqueología no está renunciando a aprovechar toda esta tecnología emergente y ya es habitual trabajar con diferentes programas y softwares informáticos, como los relativos al modelado 3D.

Hasta tal punto esto es así, que ya se practican los llamados vuelos arqueológicos con drones sobrevolando los yacimientos.

Por eso, si eres millennial tienes una baza a tu favor a este respecto, ya que estarás más familiarizado con los ordenadores. Pero si eres una persona con cierta edad y aspiras a trabajar en esto, quizá te toque reciclarte.

Fotografía digital

Hablando de tecnología, saber cómo manejar una cámara de fotos es muy importante de cara a la documentación gráfica de las excavaciones.

Por suerte, cada año que pasa los fabricantes de cámaras producen aparatos más sofisticados que facilitan la toma de imágenes.

Con las cámaras sin espejo o mirrorless ya se puede ver cómo quedará la foto al mirar por el visor electrónico, por lo que no hace falta casi ni saber exponer la luz.

Además, estas máquinas permiten subir el ISO en situaciones de poca luminosidad y salvar muchas fotos que antes quedaban oscuras.

Sin embargo, un buen arqueólogo debería tener conocimientos de fotografía, así como de revelado de imágenes en Lightroom o Photoshop.

Mira el lado positivo, lo bueno de fotografiar objetos lugares en vez de personas es que no se van a mover del sitio y es más fácil enfocar las fotos. 😉

Derecho, normativa y leyes de patrimonio

Pues sí. Aunque un arqueólogo está muy lejos de ser un abogado, hay cierta legislación que un buen profesional del mundo antiguo debe conocer de primera mano.

Nos referimos a leyes de patrimonio arqueológico y material, normativa de excavaciones o tramitación de licitaciones para acceder a los yacimientos.

No hace falta sacarse otra carrera ni ser ningún experto, pero sí conocer cuáles son estos trámites administrativos para poder desenvolverte en el trabajo del día a día.

¿Cómo aprender arqueología?

Por suerte hoy en día tenemos muchas posibilidades para investigar por nuestra cuenta sin necesidad de cursar estudios reglados de arqueología, o por lo menos como complemento a esta formación académica.

Un claro ejemplo de esto es el youtuber de egiptología Rubén Villalobos, que ha conseguido incluso llegar a vivir de divulgar su pasión por el mundo antiguo sin haber estudiado nada relacionado.

Según tu disponibilidad y tus recursos económicos, puedes optar por aprender arqueología en la universidad de manera presencial o virtual o formarte por tu cuenta con cursos específicos o leyendo libros.

De leer nadie te va a librar, porque esta es una profesión donde nunca se deja de aprender y hay que estar siempre ampliando los conocimientos, así que más vale que te guste la lectura.

Así que puedes empezar por visitar nuestro artículo de los Mejores Libros de Arqueología de 2021.