Saltar al contenido

Arqueólogo: descubre los requisitos para trabajar en arqueología

¿Te interesa la historia y estás pensando en dedicarte a la arqueología? Si quieres saber cómo es el trabajo de un arqueólogo y cómo llegar a serlo, sigue leyendo. En las siguientes líneas vamos a explicarte todo lo que necesitas saber.

¿Qué significa la palabra arqueólogo?

Como ya explicamos, la palabra arqueología proviene de la unión de dos palabras griegas, arqueos (antiguo) y logos (conocimiento).

Sería, pues, literalmente, la ciencia que se ocupa del conocimiento de lo antiguo.

Y, por tanto, el arqueólogo sería aquél profesional que trabaja en esta disciplina estudiando y analizando los vestigios del pasado.

¿Qué hace un arqueólogo?

Pero, ¿qué hace el arqueólogo exactamente?

Pues bien, entre las funciones que desempeñan los arqueólogos están la excavación, identificación, registro y conservación de los restos históricos

Más concretamente, la tarea del arqueólogo consiste en encontrar y preservar los vestigios (restos materiales) del pasado para poder estudiarlos y así desentrañar la historia que hay tras ellos. 

En todo caso, si alguna vez te has preguntado qué es ser arqueólogo y todo lo que ello implica, es importante señalar que se trata de un trabajo duro.

Es, además, una profesión que suele incluir viajes frecuentes y mucho trabajo manual, ya que la principal actividad en las excavaciones y yacimientos es precisamente excavar. 

¿Qué hace un arqueólogo cuando encuentra un vestigio?

La arqueología incluye el estudio de los restos materiales, muy a menudo encontrados en excavaciones planificadas, aunque no siempre. Por eso el protocolo a seguir cuando se encuentra un vestigio es crucial.

Un vestigio arqueológico es un lugar donde se han encontrado restos de diferentes tipos. 

Cuando se halla un vestigio, el procedimiento a seguir es el siguiente: 

  1. Tomar registro de los restos encontrados, dejando claro dónde se han encontrado y a qué profundidad.
  2. Hacer fotografías de los descubrimientos en su emplazamiento original y también una vez extraído, con las medidas correspondientes de cada pieza.
  3. Empaquetar todos los restos debidamente.
  4. Trasladar estos restos a un centro dónde puedan ser analizados y conservados.
  5. Plantear hipótesis sobre los restos encontrados y plasmarlas en informes por escrito.

¿Cuál es la importancia del trabajo de los arqueólogos?

Hay quien duda de la importancia del trabajo arqueológico, porque ahora vivimos en la era de la información, donde somos bombardeados por la novedad y la tecnología. 

Pero aunque hoy en día estemos rodeados de cientos documentos escritos y audiovisuales, debemos ser conscientes de que en épocas anteriores esto no era así en absoluto.

En algunos momentos de nuestra historia no existía la escritura o ésta se reservaba solo para clases oligárquicas pudientes, que podían darse el lujo de aprender a leer y escribir. 

Con lo cual, ya que solo una minoría dominaba el lenguaje, no existen casi documentos escritos que expliquen cómo era la sociedad en esa época concreta.

Aquí es donde entra la importancia de los arqueólogos profesionales y su análisis de restos materiales, para obtener información más allá de lo que nuestros antepasados dejaron por escrito.

Porque  incluso cuando se conocen documentos escritos, los restos materiales pueden ofrecer información extra que los textos no nos dan, acerca del modus vivendi de las civilizaciones pretéritas.  

Por otro lado, el patrimonio material también es una parte fundamental de las culturas actuales y debe ser protegido del paso el tiempo. Por ello, para las tareas de conservación, también resulta clave el trabajo de los arqueólogos.

Qué se necesita para ser arqueólogo

Hoy en día, para ser arqueólogo se necesita tener una carrera universitaria y algún máster de arqueología o relacionado con la disciplina.

El grado universitario que hagas no tiene por qué ser necesariamente específico de arqueología, pues solo existen cuatro opciones para estudiar la carrera de arqueología en España.

De hecho, al ser un grado de reciente implantación, la mayoría de arqueólogos consagrados en nuestro país tampoco son licenciados en arqueología, sino que se graduaron en historia y después se especializaron en el extranjero.

En cambio, la elección de tu máster sí que es un momento determinante, ya que será lo que te abra las puertas al mundo laboral, a menudo a través de la realización de prácticas o becas de colaboración en exploraciones.

Por suerte ya hay una gran oferta de posgrados de arqueología en múltiples puntos de España y podrás elegir el que mejor te convenga según el tipo de arqueólogo en el que te quieras convertir.

Una vez terminado el máster, para ser arqueólogo y realmente vivir de ello vas a necesitar seguir formándote por tu cuenta y mucha paciencia, ya que no es una profesión de fácil acceso ni la más estable económicamente hablando.

¿Qué hay que estudiar para ser arqueólogo?

Como profesión, la arqueología está directamente relacionada con la historia, pero como decimos, no necesariamente es obligatorio que provengas de haber estudiado el grado en arqueología o historia.

En realidad, depende mucho del país en el que uno se encuentre, así como de la rama de la arqueología en la que uno se quiera especializar y desarrollar laboralmente.

Hay muchos arqueólogos que proceden de carreras como biología y geología, historia del arte, periodismo, etc.

Incluso se han dado casos de matemáticos que han completado un máster en arqueología para doctorarse con una tesis sobre la matemática egipcia.

Así que lo que decidiste estudiar con dieciocho años, cuando aún no sabías qué era lo que realmente te gustaba en la vida, no debe suponer una limitación si realmente quieres llegar a ser arqueólogo.

¿Cuántos años estudia un arqueólogo?

En su etapa puramente formativa, un arqueólogo estudia cuatro años de grado (antes cinco cursos de licenciatura), más uno o dos años más de posgrado.

A estos cinco o seis años, hay que sumarle la realización del doctorado y la tesis, que suelen ser otros cuatro años.

De modo que en total, la formación completa de un arqueólogo tiene una duración de diez años.

¿Te parece mucho? Pues en realidad, esto es solo el principio y no debe verse como una obligación.

El verdadero arqueólogo sigue formándose tras doctorarse, leyendo libros y documentándose con papers y estudios de la disciplina hasta el resto de sus vidas.

Así que no hay que ver la formación como una etapa con un principio y final, sino como un camino que hay que aprender a disfrutar para empaparse de conocimiento sobre mundo antiguo.

Cuánto dura la carrera de Arqueología

La carrera de Arqueología dura cuatro años, ya que hace un tiempo en el sistema educativo superior se extinguieron las licenciaturas de cinco años para dar paso a los grados de cuatro cursos académicos.

Lo mismo ocurre si por algún motivo no puedes acceder al Grado de Arqueología y optas por cualquier otra carrera relacionada, como Historia, Humanidades o Antropología. En España, siempre van a ser cuatro cursos anuales.

A estos cuatro años de duración, ten en cuenta que tendrás que añadirle uno o dos cursos más que pasarás estudiando para ser arqueólogo debido a la necesidad del máster que comentábamos antes.

En función del posgrado de arqueología que escojas, en total serán cinco o seis años los que pasarás formándote para poder trabajar como arqueólogo el día de mañana.

Por no hablar de la realización de una tesis doctoral, algo opcional pero recomendable, que implica cuatro años más de estudio, con suerte becado con algún contrato predoctoral si tienes buen expediente académico.

Como ves, es un largo recorrido y por eso debes tener muy claro si de verdad estás dispuesto a dedicarte a la arqueología con todos los sacrificios que conlleva.

Qué se estudia en la carrera de Arqueología

Cursando la carrera de Arqueología estudiarás las civilizaciones pretéritas y su cultura a través de los restos materiales que han sobrevivido hasta nuestros días.

Tendrás una base de asignaturas de historia en el grado, sobre todo centradas en prehistoria pero sin olvidar otras épocas como la Historia Antigua, Medieval, Moderna o Contemporánea, pues se puede hacer arqueología en todas.

Estos contenidos serán similares a los de la carrera de Historia, pero lo interesante es la especialización en todos los tipos de arqueología que tendrás si puedes eliges el grado en Arqueología de Madrid, Barcelona o Andalucía.

En ese caso profundizarás en subdisciplinas como la arqueometría, geoarqueología o bioarqueología. Además de arqueología forense, dibujo de materiales o fuentes escritas y documentales.

De todos modos, no te apures si te es imposible trasladarte a alguna de las universidades que ofrecen la carrera específica.

Recuerda que necesitarás un máster sí o sí y puede que para entonces te sea más fácil mudarte como estudiante, o puede que donde vivas sí que exista oferta de posgrados en arqueología.

Cómo ser arqueólogo en España

En España, la vía habitual para dedicarse a la arqueología también ha sido durante mucho tiempo pasar por la carrera de historia y luego realizar un máster o doctorado en arqueología. 

Sin embargo, actualmente ya existen diferentes universidades españolas que ofrecen un grado en arqueología, de cuatro años. 

De todos modos, al terminar el grado, debe realizarse un máster, que puede ser de uno o dos años. Y también existe la posibilidad de completar más adelante estos estudios con la realización del doctorado. 

Una vez terminados los estudios superiores, es factible ejercer como arqueólogo para distintas instituciones (museos, administraciones públicas…) o para empresas privadas de arqueología que, muy a menudo, son subcontratas de la propia administración. 

Para ser contratado de arqueólogo no hace falta estar colegiado ni nada parecido, ya que no es una profesión regulada hasta ese nivel, aunque sí se necesitan licencias y permisos a la hora de llevar a cabo excavaciones. 

Cuál es el sueldo de un arqueólogo

Tu sueldo como arqueólogo dependerá directamente de qué camino hayas tomado al finalizar sus estudios superiores.

En España, un arqueólogo de campo contratado como asalariado en una empresa que gestione excavaciones en yacimientos cobra un sueldo aproximado de entre 1500-1800€.

En cambio, los arqueólogos veteranos que ya tienen experiencia en el mundo laboral y han dado el salto a hacerse autónomos, pueden superar esta cifra pero también quedarse por debajo.

En el caso de los freelance, lo que se gana como arqueólogo varía en función del trabajo que hayas realizado ese mes y de tu habilidad para conseguir licitaciones de proyectos para tu empresa.

Por otro lado, muchos arqueólogos de formación optan por dedicarse a la docencia completando el Máster de Secundaria y pasan a cobrar entre 1800-2000€ como profesores de Historia en institutos.

También están los que deciden hacer carrera académica y realizan el Doctorado en Arqueología, el cual puede ser becado con contratos de 1000-1100€ mensuales durante los cuatro años de escritura de la tesis.

Y ya como doctores en arqueología, si al final consiguen una plaza de Profesor Contratado Doctor en alguna universidad, pasan a ganar 2000-2500€ al mes.

Por último, de este grupo aquellos que aprueban la oposición a Profesor Titular o Catedrático, tienen un sueldo estable de 3000-4000€ hasta su jubilación.

Aquí debajo puedes consultar otros artículos como el que habla de las salidas profesionales en arqueología ampliando esta información:

¿Cuál fue el primer arqueólogo de la historia?

Establecer claramente los inicios de la profesión de los arqueólogos es complicado. 

Tradicionalmente se ha considerado que Herodoto fue el primer historiador, y puede que estudiase también los restos materiales. Antes que él, el rey Babilonio Nabónido sí había realizado excavaciones

En todo caso, estos casos están muy alejados de la arqueología moderna. Ésta nació con Johann Winckelmann, a quién también se le atribuye el mérito de ser el primer historiador del arte, en el siglo XVIII.

Y, posteriormente, la disciplina se asentó y se fueron estableciendo unos protocolos generales. 

En esos inicios destaca la figura de Heinrich Schliemann, que excavó la ciudad de Troya y los yacimientos de Micenas. 

¿Cuál es el mejor arqueólogo del mundo?

Mucha gente se pregunta cuál es el mejor arqueólogo del mundo, y se trata de un debate un tanto maniqueo.

Si bien es cierto que el trabajo de un arqueólogo no se puede medir de manera tan simplona, en términos de mejores y peores, sí han habido arqueólogos y arqueólogas importantes en la historia de la profesión, como han sido:

  • Dame Kathleen Kenyon, una de las primeras mujeres arqueólogas y la que inició la etapa de las excavaciones en Tierra Santa.
  • Sir W. M. Flinders Petrie, que aplicó el método científico a la arqueología, e ideó formas de datación de los restos mucho antes de la generalización de la datación por carbono 14.
  • Jonh Lloyd Stephens, el primero que exploró las ruinas mayas.
  • Margaret Murray, que fue la primera profesora de arqueología en el Reino Unido y dirigió excavaciones en varios países.
  • Gertrude Bell, que fue una gran experta en las culturas árabes y realizó excavaciones en Oriente Medio.

Si hablamos de países, por ejemplo en España, se puede destacar la labor de Eudald Carbonell, director de las excavaciones prehistóricas de Atapuerca junto al paleontólogo Juan Luís Arsuaga. Ellos descubrieron el Homo Antecessor en 1997.
Por ello, decidir cuál es el mejor arqueólogo de la historia, como si de poner una medalla se tratase, es casi imposible.
Sin embargo, puede que el trabajo de Howard Carter, que encontró la tumba de Tutankamón y despertó la fiebre de la egiptología, sea uno de los más relevantes de la historia.
Y es por ello que a menudo se conoce a Carter como el primer arqueólogo o el mejor arqueólogo de la historia.

Diferencias entre arqueólogos y otros profesionales

Los arqueólogos no son los únicos que trabajan con restos materiales del pasado.

También existen científicos similares que estudian y analizan la historia desde perspectivas paralelas, como los egiptólogos, los antropólogos o los paleontólogos.

De hecho, al ser disciplinas limítrofes, hay expertos que han combinado dos o más de estas profesiones y tienen experiencia en varios campos porque se han formado mucho para lograr un conocimiento global del trabajo con materiales de antaño.

Pero lo más común es que cada uno se dedique a su rama, porque existen múltiples diferencias.

Arqueólogos y antropólogos

A diferencia de los arqueólogos, los antropólogos estudian el hombre, pero desde la perspectiva cultural, no material. 

Es decir, ellos trabajan con las relaciones humanas, la religión, el folklore… que son bienes inmateriales, aunque también pueden estudiar los restos materiales relacionados con su campo de estudio. 

Arqueólogos y paleontólogos

Los arqueólogos estudian exclusivamente la historia humana y la evolución del hombre y sus ancestros, mientras que los paleontólogos estudian el pasado biológico del planeta, incluyendo plantas y animales.

Arqueólogos y egiptólogos

Finalmente, la egiptología es básicamente una rama de la historia, especializada en el conocimiento del Egipto faraónico. Pero es multidisciplinar, ya que incluye arqueólogos, historiadores y otros profesionales.

En todo caso, podríamos definir a un egiptólogo como aquel arqueólogo especializado en estudiar la civilización egipcia del pasado a través de sus restos materiales.

Pero como decimos, los egiptólogos suelen basarse también en documentación escrita y otras fuentes más allá de las materiales para desempeñar sus funciones.