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¿Tiene salida estudiar arqueología? Descubre tu futuro profesional

Puede que estés a punto de acabar el bachillerato y te hayas planteado estudiar el Grado en Arqueología.

O quizá seas un historiador recién graduado y ahora, una vez terminada la carrera, te llama la atención especializarte en mundo antiguo cursando un Máster de Arqueología.

Pero, ¿de verdad sabes cuáles son las salidas profesionales a las que puedes optar estudiando arqueología?

Sí, vale, todos hemos visto la trilogía de Indiana Jones, conocemos a Lara Croft o recordamos a Nicholas Cage en La Búsqueda.

Todos ellos eran arqueólogos intrépidos en busca de tesoros ocultos, pero el día a día de un profesional de la arqueología en el mundo real queda lejos del glamour de la industria del cine.

Si de verdad estás barajando la arqueología como profesión, vas a tener que dejar a un poco de lado el romanticismo.

La mayor parte del trabajo de un arqueólogo no se hace en selvas, ni en tumbas faraónicas.

Es cierto que se visitan yacimientos y excavaciones, pero como medio para un fin académico que se desarrollará en bibliotecas, despachos y laboratorios.

Dicho esto, vamos a distinguir entre dos grandes grupos de profesionales:

  • Por un lado existe la opción de opositar y trabajar como funcionario de la Administración, bien sea dando clase como profesor o como técnico de gestión en instituciones.
  • Por el otro lado, está la vía de la empresa privada, donde podremos tener un trabajo por cuenta ajena o también ser autónomos.

Investigación y docencia de Arqueología: Trabajar de Profesor

Como ocurre en casi todas las carreras de letras o humanidades, la salida más sencilla para un graduado en arqueología es la enseñanza siendo profesor.

Sí, está claro que cuando alguien decide estudiar arqueología no está pensando en pasarse la vida dando clases.

Pero es una salida profesional que, a medida que vayas acabando los estudios, cada vez te parecerá más atractiva a causa de su estabilidad salarial.

Al fin y al cabo, los conocimientos de historia no tienen una utilidad directa en el mundo capitalista de hoy.

Desde un punto de vista pragmático, no somos productivos porque «no movemos la economía».

Por eso muchas veces la mejor forma de que mercado laboral pueda absorbernos es enseñar a las nuevas generaciones lo que ya sabemos.

Y los licenciados en arqueología podemos hacerlo desde una clase universitaria o de instituto.

Ser profesor/a de Historia en Educación Secundaria

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Todos los arqueólogos que cuentan con un grado universitario pueden optar a dar clase en institutos.

Más concretamente, impartiendo asignaturas de Geografía e Historia a los adolescentes que están estudiando la ESO y Bachillerato.

El único requisito será realizar el Máster de Formación del Profesorado de Educación Secundaria, que antes era un curso de unos meses llamado CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica).

Con este máster universitario ya podrás acceder trabajar en centros privados, así como en las bolsas de empleo público de difícil cobertura.

Sin embargo, si tu idea es sacar una plaza fija para toda la vida, tarde o temprano no tendrás más remedio que opositar a profesor de secundaria.

De lo contrario siempre serás un profe sustituto obligado a desplazarse de centro cada ciertos meses o con suerte anualmente, según la baja que cubras.

Ten claro que como docente en Secundaria no tratarás temas arqueológicos con la misma profundidad que dando clase en una Facultad de Historia.

Pero es, con toda seguridad, la opción más sencilla y estable a nivel profesional a la que pueden optar los graduados.

Después de todo, la demanda de profesores en institutos es mucho mayor que en la universidad.

Si buscas una vida tranquila, con muchas vacaciones y las tardes libres para tus aficiones o tus investigaciones arqueológicas, éste puede ser tu camino.

Eso sí, necesitarás paciencia para conseguir tu plaza fija y tendrás que estar dispuesto a cambiar de residencia durante los primeros años, para poder ganar puntos en las opos.

Ser profesor/a de Arqueología en la Universidad

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Si te gusta la investigación, ser profesor universitario es una de las salidas más bonitas para ejercer tu profesión de arqueólogo.

Lo complicado es llegar hasta ahí, porque no basta con tener una carrera y un máster sino que hay que cumplir una serie de requisitos.

En la Universidad hay varias figuras de docentes y los únicos que pueden dar clase sin tener un doctorado de cuatro años son los profesores asociados.

El problema con esta figura es que está pensada como un complemento para profesionales en activo, de modo que su carga docente acostumbra a ser baja y su salario… simbólico más que otra cosa.

En España, un profesor asociado puede cobrar unos 400€, pues se supone que tiene su trabajo principal fuera de la institución universitaria.

Si aspiras a dar clase a tiempo completo tendrás que doctorarte, con el esfuerzo intelectual y muchas veces económico que supone.

Por suerte existe la posibilidad de ser «becado» por el Estado o la propia universidad con los llamados Contratos FPU y FPI.

Estos conllevan una bonificación de unos 1000€ mensuales para el doctorando mientras escribe su tesis y además le permite dar clase durante esos cuatro años.

Una vez ya eres doctor, tendrás que acreditarte ante la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (ANECA) aportando una serie de publicaciones académicas.

Solo entonces puedes pasar a ser Profesor Ayudante Doctor o Contratado Doctor, que son puestos laborales públicos pero sin plaza fija.

Tras cumplir 3 años de experiencia en este rango, ya podrás presentarte al examen para ser Profesor Titular con plaza vitalicia.

Y ya solo quedaría ascender a Catedrático, que es el rango máximo de profesor funcionario.

Como ves, se trata de un camino arduo y largo en el tiempo para conseguir una estabilidad, mucho más que en el caso de la docencia de secundaria.

Pero te garantizo que vale la pena y no solo porque puedes llegar a un cobrar un sueldo más alto a largo plazo.

Trabajar en la Universidad supone formar parte de la élite cultural de un país y poder ampliar tus conocimientos sobre la materia continuamente.

Trabajar de Arqueólogo en la Administración Pública

Dejando la docencia a un lado, una segunda opción para trabajar en la función pública es opositar a alguno de los cuerpos de técnico relacionados con la arqueología.

Ser técnico implica un trabajo de gestión desde un despacho, a menudo redactando informes con el ordenador.

Para acceder tendrás que superar unas oposiciones basadas en un temario mixto que suele incluir legislación general (Constitución Española, Estatutos de las CCAA, TREBEP….) y también específica para el puesto (leyes de patrimonio).

A diferencia de las opos de docente, estas convocatorias no solo incluyen exámenes de desarrollo con supuestos prácticos, sino que también es frecuente un examen tipo test donde hay que ir a la literalidad del temario.

El lado positivo es que al ser puestos tan específicos, para los que se requiere formación universitaria (funcionario A2), la competencia es muy baja en comparación a otras oposiciones.

De modo que si realmente te sabes el temario, es relativamente secillo aprobarlas y al menos quedarse en bolsa.

Tanto si has terminado el Grado en Arqueología como si vienes de Historia o Humanidades, los perfiles que se ajustarán a tu formación en las instituciones públicas serán sobre todo tres:

  • Técnico en Gestión Cultural
  • Técnico en Museología
  • Técnico en Patrimonio

En realidad, se trata de tres profesiones muy parecidas, que se centran en organizar y proteger el
patrimonio cultural
que depende de cada Administración.

Opositar a Técnico en Gestión Cultural

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Un gestor cultural es básicamente un intérprete del patrimonio, capaz de crear y dinamizar políticas culturales.

Se encarga de gestionar las instituciones culturales y debe actuar como nexo con la sociedad para difundir la cultura.

Acostumbran a trabajar en el departamento de cultura de museos, universidades, ayuntamientos o administraciones autonómicas.

Como en el caso de la Museología, hoy en día existen Másters de Gestión Cultural que te preparan a fondo para este trabajo.

Y aunque el perfil que más abunda es el del graduado en Historia del Arte, también lo suelen cursar alumnos que vienen de otras carreras de Humanidades o Ciencias Sociales.

No obstante, según la convocatoria de oposiciones a la que te presentes, este máster será un requisito o solo contará como mérito.

Por último, hay que decir que existen gestores culturales trabajando en fundaciones del sector privado, pero no es la salida más habitual.

Opositar a Técnico en Museología o Técnico en Patrimonio

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Nos referimos a ambos en la misma sección porque son profesionales casi idénticos.

Tanto es así que incluso hay quienes han trabajado en ambos ambos puestos a lo largo de su carrera profesional.

Los técnicos de museos se encargan de la conservación, restauración y exposición al público del patrimonio del museo.

Para un arqueólogo, ser técnico de museo implica hacerse cargo de los materiales arqueológicos una vez estos abandonan la excavación y ocuparse de que sean adecuadamente expuestos y conservados.

Teniendo en cuenta, claro, que el museo donde se trabaje destine al menos una parte de sus instalaciones a temática histórica.

Por ejemplo, imagina que el museo adquiere una nueva pieza. ¿Cuál será el cometido del técnico en Museología?

Pues seguramente llevará a cabo un informe que contemple cuánto se ha pagado por dicha pieza, de dónde proviene, en qué estado se encuentra y cuál será su función en las salas de exposición.

En cambio, un técnico de patrimonio suele trabajar en administraciones más grandes (locales, autonómicas o estatales).

Allí su función será parecida a la del técnico de museos, pero a una mayor escala.

Por ejemplo, asesorar a los organismos públicos en todo aquello que tenga que ver con las restauraciones de edificios históricos.

Trabajar como Arqueólogo en la Empresa Privada

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La tercera gran opción es, con toda seguridad, la que más se parece a lo que los alumnos tienen en mente cuando deciden estudiar arqueología.

Por eso es la rama a la que más gente aspira, pese a ser la peor remunerada y la que menos estabilidad ofrece.

Estamos hablando de trabajar por cuenta ajena como arqueólogo en la empresa privada.

Las empresas de arqueología se dedican a levantar informes en las excavaciones que afectan de alguna manera a otras empresas más grandes o a la Administración Pública.

Es habitual que los arqueólogos de campo trabajen en excavaciones de zonas en las que se pretende construir, de cara a preservar los posibles restos que pueda haber ocultos bajo la tierra en esas áreas.

Por tanto, existe una clara relación entre el trabajo de las empresas privadas de arqueología y las empresas de construcción, que son las que realmente tienen capital y financian este tipo de excavaciones.

Por desgracia, la crisis del ladrillo de 2008 afectó muy negativamente a este tipo de empresas, ya que
se redujo la cantidad de edificios en construcción y, por tanto, la cantidad de excavaciones urbanas.

En algunas zonas con gran cantidad de restos, como el área urbana de Tarragona, el descenso de la
construcción
supuso la ruina para muchas de estas constructoras y el desmantelamiento del sector.

Y aunque han pasado ya más de diez años y las cosas están algo mejor, la situación de las excavaciones no ha vuelto a ser la que era.

En cualquier caso, si tu situación personal te permite ahora mismo tener un trabajo más estacional porque tienes ahorros o aún vives con tus padres, puede ser una opción interesante para meter cabeza en el mundillo.

Pese a que las condiciones sean peores, estarás trabajando en primera persona con materiales reales y no desde la teoría de un aula de profesor o un despacho de técnico.

Si te interesa este campo, algo que sumará mucho en tu CV de cara a ser contratado es que te hayas especializado en alguna rama de la arqueología.

Especialización en Geoarqueología

La geoarqueología es una rama de la arqueología que se dedica específicamente a la relación entre los yacimientos arqueológicos y el estrato geológico en el que se encuentran los restos.

Es muy útil para la industria de la construcción, por cuánto los geoarqueólogos son capaces de localizar con bastante precisión la presencia de restos arqueológicos antes de excavar.

Especialización en Bioarqueología

La bioarqueología se dedica al estudio de los restos de fauna y flora que se encuentran en los yacimientos arqueológicos (excluyendo los restos humanos, de los cuales se ocupa la arqueología forense).

Esta disciplina ayuda a contextualizar los hallazgos y a entender las condiciones en las que se desarrollaba la vida de nuestros antepasados.

Todas las empresas de arqueología tienen que contar con este tipo de especialista.

Especialización en Arqueometría

La arqueometría estudia los restos arqueológicos en el laboratorio, utilizando técnicas de análisis físico y químico.

Es una tarea que se realiza tras la excavación, y por ello los centros de gestión del patrimonio cuentan con este tipo de arqueólogos.

Especialización en Arqueología Forense

La arqueología forense es una especialidad que se centra en la localización, excavación y estudio de los restos óseos humanos.

Este tipo de arqueólogo trabaja tanto con restos antiguos como con tumbas relativamente recientes, ya que a ambas se les pueden aplicar las mismas técnicas de investigación.

Tiene un vínculo estrecho muy a menudo con la antropología forense, ya que ambas ocupan un mismo ámbito de estudio y es habitual que se precisen en exhumaciones de fosas comunes.

Ser Arqueólogo Freelance

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Para acabar, algunos arqueólogos trabajan por cuenta propia.

Normalmente, se trata de profesionales que cuentan a sus espaldas con cierta trayectoria y tras muchos años trabajando para empresas o administaciones, deciden darse de alta como autónomos.

Pero los freelance son una minoría y no es el perfil habitual para un arqueólogo primerizo por la falta de experiencia y contactos que se tiene cuando se está empezando.

Por eso como alumno no debes preocuparte ahora por esa figura.

Si algún día quieres llegar a ser tu propio jefe, empieza trabajando para otros hasta que conozcas el sector y sepas llevar a cabo tu trabajo.

Cuánto gana un Arqueólogo: Sueldos en España

Para que te hagas una idea, aquí te dejamos una tabla con el salario orientativo que se gana en nuestro país trabajando de arqueólogo, en función de la salida profesional que elijas:

PuestoSalario en España   
Profesor de Historia en Secundaria1800-2000€
Doctorando FPU/FPI de Universidad1000€ (4 años)
Profesor Ayudante/Contratado Doctor de Universidad2000-2500€
Profesor Titular/Catedrático de Universidad 3000-3800€
Técnico de Gestión (Patrimonio, Museos, Cultura)1700-3000€
Arqueólogo de campo en empresa1500-1800€
Arqueólogo FreelanceVariable

Conclusión

Como hemos visto, las opciones que el futuro depara una vez finalizada la carrera y el correspondiente máster son bastante numerosas.

Desde trabajar en una excavación a dar clases en un instituto, pasando por trabajar en museos o buscar fosas comunes para alguna ONG.

Ahora te toca a ti elegir por dónde quieres tirar en función de tu personalidad y tus ambiciones.

Pero no te ofusques si aún no estás seguro de qué camino escoger.

Es algo que irás viendo más claro a medida que acabes tus estudios o que incluso descubrirás una vez empieces a trabajar, sobre el terreno.

Por favor, no caigas en la parálisis por análisis.

Haz, prueba y equivócate si hace falta.

Solo así encontrarás la mejor salida profesional para ti.

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